Derecho legislación y leyes inmobiliarias

Legislación Inmobiliaria Española

Real Decreto 2159/1978, de 23 de Junio, por el que se aprueba el Reglamento de Planeamiento para el Desarrollo y Aplicación de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana.

TÍTULO PRIMERO.
DEL PLANEAMIENTO URBANÍSTICO DEL TERRITORIO

CAPÍTULO I.
TIPOLOGÍA DEL PLANEAMIENTO

Artículo 1.

El planeamiento urbanístico del territorio nacional se desarrollará a través de un Plan Nacional de Ordenación y de Planes Directores Territoriales de coordinación, Planes generales municipales y normas complementarias y subsidiarias del planeamiento.

Artículo 2.

Los Planes generales y las normas complementarias y subsidiarias del planeamiento, al igual que los Planes especiales, acomodarán sus determinaciones a las contenidas en el Plan Nacional y en los Planes Directores territoriales de coordinación.

Artículo 3.

1. La ordenación urbanística municipal se llevará a cabo, según los casos, mediante los siguientes instrumentos de planeamiento:

  1. Plan General Municipal de Ordenación Urbana.

  2. Normas subsidiarias del planeamiento para todo el territorio municipal, con las determinaciones establecidas en el artículo 71.3 y 4 del Texto refundido de la Ley sobre régimen del suelo y ordenación urbana, en adelante Ley del Suelo.

  3. Normas subsidiarias del planeamiento, con las determinaciones previstas en el artículo 71.3 de la Ley del Suelo.

  4. Proyecto de delimitación del suelo urbano, formulado de conformidad con el artículo 81.2 de la Ley del suelo, complementado, en su caso, con las correspondientes ordenanzas de edificación y uso del suelo.

2. La elección del instrumento de planeamiento adecuado a cada municipio se realizará teniendo en cuenta las previsiones que, en su caso, contuviere el Plan director territorial de coordinación y, si éste no existiera o no estableciera nada al efecto, la complejidad de los problemas que plantee el desarrollo urbanístico, la capacidad de gestión y programación del propio municipio, apreciadas por la Corporación local afectada y por la Comisión Provincial de Urbanismo o por el Ministro de Obras Públicas y Urbanismo.

Artículo 4.

Los Planes generales municipales de ordenación se desarrollarán, según la clase de suelo sobre la que se actúe y en atención a la finalidad perseguida en cada caso, a través de planes parciales, estudios de detalle, programas de actuación urbanística o planes especiales.

Artículo 5.

1. Las normas subsidiarias del planeamiento municipal a que hace referencia el artículo 3, apartado 1. b), se desarrollarán mediante planes parciales, estudios de detalle y planes especiales, según las distintas clases de suelo que en las mismas se establezcan y la finalidad que persigan.

2. Las normas subsidiarias a que se refiere el apartado 1.c) del mismo artículo se completarán y desarrollarán mediante estudios de detalle y planes especiales.

Artículo 6.

Podrán redactarse Planes especiales para algunos de los fines previstos en el artículo 17 de la Ley del Suelo, aun cuando no existan Planes directores territoriales de coordinación, sin que en ningún caso, puedan utilizarse como instrumento de ordenación integral del territorio ni puedan, por consiguiente, clasificar el suelo.

Artículo 7.

En ausencia de planes de ordenación del suelo, la delimitación del suelo urbano de cada municipio, se realizara mediante la redacción de los correspondientes proyectos de delimitación.

CAPÍTULO II.
DEL PLAN NACIONAL

Artículo 8.

Derogado Real Decreto 304/1993, de 26 de febrero

CAPÍTULO III.
DE LOS PLANES DIRECTORES TERRITORIALES DE COORDINACIÓN

Artículo 9.

Los Planes directores territoriales de coordinación podrán tener ámbito supraprovincial, provincial o comarcal.

Artículo 10.

1. Los Planes directores territoriales de coordinación establecerán, de conformidad con los principios del Plan nacional de ordenación y de la planificación económica y social y de las exigencias del desarrollo regional, las directrices para la ordenación del territorio, el marco físico en que han de desarrollarse las previsiones del Plan y el modelo territorial en que han de coordinarse los planes y normas a que afecte.

2. A los efectos previstos en el número anterior, los Planes directores territoriales de coordinación definirán un modelo de estructuración del territorio de acuerdo con las exigencias del desarrollo regional, que sirva de marco para la adecuada coordinación de las distintas acciones, planes y programas que tengan incidencia sobre dicho territorio, estableciendo sobre el mismo la distribución global de usos y actividades, las infraestructuras básicas, las áreas sujetas a limitaciones específicas, las medidas de protección del medio ambiente y aquellas otras determinaciones que sean necesarias para articulas los Planes y normas que lo desarrollen.

3. Estas determinaciones se establecerán teniendo en cuenta las posibilidades y programas de actuación del sector público y las actuaciones previsibles del mundo del privado, en función de las características socio-económicas del territorio y su población y de las acciones previstas en el propio Plan.

Artículo 11.

Los Planes directores territoriales de coordinación contendrán las siguientes determinaciones:

  1. El esquema para la distribución geográfica de los usos y actividades a que debe destinarse prioritariamente el suelo, señalando el carácter principal o secundario, excluyente o alternativo de los distintos usos o actividades.

  2. El señalamiento de las áreas en que se hayan de establecer limitaciones por exigencias de la defensa nacional o por otras razones de interés público, teniendo en cuenta, en todo caso, la legislación específica en la materia.

  3. Las medidas de protección a adoptar para preservar el suelo y los demás recursos naturales de los procesos de urbanización en las áreas que por sus características naturales o por su valor paisajístico deben ser excluidas de este proceso.

  4. Las medidas para defender, mejorar, desarrollar o renovar el medio ambiente natural o urbano, especificando las meras prohibiciones y las obligaciones que para tal defensa, mejora, desarrollo o renovación correspondan a la Administración y los administrados.

  5. Las medidas adecuadas para impedir que sean afectadas por el desarrollo urbano áreas que, sin precisar de protección en orden a sus valores naturales, ecológicos, paisajísticos o de cualquier tipo, no sean necesarias para tal desarrollo.

  6. Las medidas específicas de protección del patrimonio histórico-artístico, arquitectónico y cultural, no solo en cuanto afecten a monumentos y conjuntos, sino también a su entorno o a los espacios que sean precisos para preservar determinadas perspectivas.

  7. El señalamiento y localización de las infraestructuras básicas relativas a las comunicaciones terrestres, marítimas y aéreas y al abastecimiento de agua, saneamiento, producción y distribución de energía y otras análogas.

  8. La programación de las acciones necesarias para la ejecución de sus previsiones.

Artículo 12.

Los Planes directores territoriales de coordinación estarán integrados por los documentos siguientes:

  1. Memoria que se referirá a los siguientes extremos:

    1. Información básica, acompañada de los estudios necesarios, que deberá considerar todos los aspectos que puedan condicionar o determinar la estructuración del territorio, y en todo caso los siguientes:

      • Características naturales del territorio, tales como las geográficas, topográficas, climáticas y otras análogas con referencia a los valores paisajísticos, ecológicos, urbanos, históricos y artísticos que tengan relevancia en el conjunto del ámbito territorial del Plan.

      • Aprovechamiento del que sea naturalmente susceptible en territorio desde el punto de vista agrícola, forestal, ganadero, cinegético, minero u otros.

      • Usos, actividades e infraestructuras básicas localizadas en el territorio.

      • Incidencia de la legislación específica de carácter protector en materia de espacios naturales, montes, costas, aeropuertos, cauces públicos, embalses, defensa nacional y cualquier otra del mismo carácter que sea de aplicación en el territorio objeto del Plan.

      • Características de la población asentada sobre el territorio, sus condiciones económicas y sociales y las previsiones de su evolución.

      • Obras que estuvieran programadas y referencia a la política que pueda influir en el desarrollo estructural del territorio, en especial las que con ese alcance se hubieren previsto en el Plan Nacional de Ordenación y en la planificación económica y social, así como en cualquiera otros planes o proyectos de la Administración del Estado o de los entes locales o institucionales.

    2. Criterios y objetivos de la estructuración del territorio en función de la información básica verificada y de los estudios realizados.

    3. Examen y análisis ponderado de las diferentes alternativas posibles con base en los criterios y objetivos propuestos.

    4. Justificación y descripción de la alternativa elegida y desarrollo de la misma.

    5. Determinación de los instrumentos de planificación requeridos para el desarrollo de las previsiones del plan y ejecución de sus acciones, especificando las que deban realizarse a través de planes generales o normas subsidiarias y complementarias o las que hayan de llevarse a cabo mediante planes especiales. El plan señalará aquellos sectores del territorio que deban ser objeto de planeamiento conjunto.

  2. Documentación gráfica, que constará de:

    1. Planos de información que expresen, en lo posible, el Estado actual y características del territorio a que se extienda el Plan, referidos a los extremos fundamentales señalados en el apartado a) del número anterior, y cualesquiera otras circunstancias que resulten relevantes.

    2. Planos de ordenación referidos a las determinaciones a que se refiere el artículo anterior.

  3. Normas para la aplicación de sus determinaciones.

  4. Programas de actuación para el desarrollo del Plan con las correspondientes bases de carácter técnico y económico, señalándose los plazos en que hayan de redactarse los instrumentos de planificación de desarrollo del Plan y llevarse a cabo las actuaciones previstas en él.

  5. Sistema de seguimiento del Plan, estableciendo los límites de validez de sus determinaciones y los mecanismos de alerta que permitan detectar la necesidad de su modificación parcial o su revisión.

Artículo 13.

1. Las determinaciones de los Planes directores territoriales de coordinación vincularán a la Administración y a los particulares. Las acciones previstas en los mismos se llevarán a cabo por cada uno de los departamentos ministeriales afectados en las materias de sus respectivas competencias, con arreglo a las prescripciones establecidas en el Real Decreto de su aprobación y de acuerdo con los plazos señalados en el propio Plan.

2. Las Corporaciones Locales municipales cuyo término está afectado total o parcialmente por un Plan director territorial de coordinación, sin perjuicio de la inmediata entrada en vigor de éste, deberán promover, en el plazo máximo de un año, la correspondiente acomodación a sus determinaciones mediante la oportuna revisión de sus respectivos Planes generales municipales de ordenación. En igual sentido se procederá a la acomodación de las normas complementarias y subsidiarias del planeamiento.

3. Igualmente se procederá por las Corporaciones y demás organismos competentes a acomodar los Planes sectoriales existentes a las determinaciones del Plan director territorial de coordinación, pudiendo éste fijar los plazos pertinentes.

CAPÍTULO IV.
DE LOS PLANES GENERALES MUNICIPALES DE ORDENACIÓN

SECCIÓN 1. DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 14.

1. Los Planes generales municipales de ordenación urbana, como instrumento de ordenación integral del territorio, abarcarán uno o varios términos municipales completos.

2. El Plan general municipal de ordenación adoptará el modelo de utilización del suelo a largo plazo que resulte de la ponderación cualitativa de las distintas alternativas de planeamiento que hayan podido formularse inicialmente.

Artículo 15.

1. Los Planes generales municipales de ordenación clasificarán el suelo para la aplicación del régimen jurídico correspondiente; definirán los elementos fundamentales de la estructura general adoptada para la ordenación urbanística del territorio; establecerán el programa para su desarrollo y ejecución; y señalarán el límite temporal al que hayan de entenderse referidas el conjunto de sus previsiones, a partir del cual, y según el grado de cumplimiento de éstas, deba procederse a su revisión.

2. Cuando existan Planes directores territoriales de coordinación, los Planes generales municipales deberán redactarse teniendo en cuenta las determinaciones y directrices establecidas en aquéllos, de forma coordinada con las previsiones de la planificación económica y social.

Artículo 16.

1. Los Planes generales municipales tienen por objeto específico en el suelo urbano completar su ordenación mediante la regulación detallada del uso de los terrenos y de la edificación; señalar la renovación o reforma interior que resultase procedente; definir aquellas partes de la estructura general del Plan correspondiente a esta clase de terrenos, y proponer los programas y medidas concretas de actuación para su ejecución.

2. Los Planes generales deberán considerar la situación urbanística anteriormente existente, bien para conservarla, bien para rectificarla directamente a través de las propias determinaciones del Plan general o habilitando la formulación del oportuno Plan especial de reforma interior que desarrolle las previsiones básicas que a tal objeto establezca el propio Plan general.

Artículo 17.

1. Los Planes generales municipales tienen por objeto específico, en el suelo urbanizable, definir los elementos fundamentales de la estructura general de la ordenación urbanística del territorio; establecer, según sus categorías, una regulación genérica de los diferentes usos globales y niveles de intensidad; y fijar los programas de desarrollo a corto y medio plazo referidos a un conjunto de actuaciones públicas y privadas.

2. Asimismo regularán la forma y condiciones en que podrán incorporarse al desarrollo urbano actuaciones no programadas mediante la formulación de los correspondientes programas de actuación urbanística para la realización de unidades urbanísticas integradas.

Artículo 18.

Los Planes generales municipales tienen por objeto específico, en el suelo urbanizable, preservar dicho suelo del proceso de desarrollo urbano y establecer, en su caso, medidas de protección del territorio y del paisaje.

SECCIÓN 2. DE LAS DETERMINACIONES DE CARÁCTER GENERAL

Artículo 19.

1. Los planes generales municipales de ordenación contendrán las siguientes determinaciones de carácter general:

  1. Clasificación del suelo, con expresión de las superficies asignadas a cada uno de los tipos y categorías en que se divida.

  2. Estructura general y orgánica del territorio integrada por los elementos determinantes del desarrollo urbano y, en particular, por el sistema general de comunicación y sus zonas de protección; el de espacios libres destinados a parques públicos y zonas verdes en proporción no inferior a cinco metros cuadrados por habitante; y el de equipamiento comunitario y para centros públicos.

  3. Programación en dos etapas de cuatro años del desarrollo del Plan en orden a coordinar las actuaciones e inversiones públicas y privadas de acuerdo con los Planes y programas de los distintos departamentos ministeriales.

  4. Medidas para la protección del medio ambiente, conservación de la naturaleza y defensa del paisaje, elementos naturales y conjuntos urbanos e histórico-artísticos, de conformidad, en su caso, con la legislación específica que sea de aplicación en cada supuesto.

  5. Señalamiento de las circunstancias con arreglo a las cuales sea procedente, en su momento, la revisión del Plan, en función de la población total y de su índice de crecimiento, recursos, usos e intensidad de ocupación del suelo y demás elementos que justificaron la clasificación de suelo inicialmente adoptada.

2. Los Planes generales, cuando afecten a territorios con planeamiento aprobado, incorporarán, con el grado de precisión que corresponda según la clase o categoría del suelo a que se refieran, las determinaciones del planeamiento anterior que el propio Plan general declare subsistentes.

3. En todo caso, el Plan general deberá precisar el régimen jurídico aplicable al planeamiento que estuviere vigente con anterioridad y a la edificación existente, estableciendo las disposiciones pertinentes sobre régimen transitorio, en el que se contendrán las prevenciones oportunas sobre la vigencia del planeamiento anterior, en atención al grado de incorporación de sus determinaciones al propio Plan general.

Artículo 20.

1. El Plan general clasificará el suelo en urbano, urbanizable y no urbanizable.

2. Podrá prescindirse de algunas de estas clases o categorías de suelo si las circunstancias que concurran en el municipio así lo aconsejaren, o no se dieran las condiciones objetivas precisas para incluir terrenos en los tipos o categorías de suelo de que se prescinda.

3. En todo caso, el Plan general habrá de delimitar los ámbitos espaciales a los que corresponda cada uno de los tipos y categorías de suelo en el establecidos.

4. La asignación de superficies se justificará para cada uno de los tipos y categorías de suelo en función de las circunstancias de hecho existentes, de las previsiones sobre asentamiento de población, actividades y servicios de carácter colectivo.

Artículo 21.

Para que el Plan general clasifique terrenos como urbanos, incluyéndolos en la delimitación que a tal efecto establezca será preciso que reúnan algunos de los siguientes requisitos:

  1. Que los terrenos estén dotados de acceso rodado, abastecimiento de agua, evacuación de aguas residuales y suministro de energía eléctrica, debiendo tener estos servicios características adecuadas para servir a la edificación que sobre ellos exista o se haya de construir.

  2. Que los terrenos, aun careciendo de algunos de los servicios citados en el párrafo anterior, tengan su ordenación consolidada, por ocupar la edificación, al menos, dos terceras partes de los espacios aptos para la misma según la ordenación que el Plan general para ellos proponga. El Plan deberá señalar las operaciones de reforma interior o acciones concretas de urbanización precisas para conseguir los niveles de dotación necesarios de los servicios mínimos señalados en el apartado a) de este artículo.

Artículo 22.

1. Constituirán el suelo urbanizable los terrenos a los que el Plan general municipal declare aptos, en principio, para ser urbanizados.

2. Dentro del suelo urbanizable, el plan establecerá todas o alguna de las siguientes categorías:

  1. Suelo programado, constituido por aquel cuya urbanización deba ser desarrollada según el programa del propio Plan.

  2. Suelo no programado, integrado por el que pueda ser objeto de urbanización mediante la aprobación de programas de actuación urbanística.

Artículo 23.

1. En el suelo clasificado como urbanizable programado habrán de incluirse las superficies necesarias para:

  1. Los nuevos asentamientos de población y de actividades productivas cuya implantación se prevea en el programa.

  2. El establecimiento de aquellas partes de los sistemas generales necesarios para el desarrollo de las previsiones sobre población y actividades a que se refiere el apartado anterior.

2. Para la clasificación de suelo como urbanizable programado y para el establecimiento del correspondiente programa deberán tenerse en cuenta criterios de ponderación que valoren dentro de cada etapa:

  1. La situación existente.

  2. Las características del desarrollo urbano previsible.

  3. La necesidad de producir un desarrollo urbano coherente en función de la estrategia a largo plazo del Plan.

  4. La adecuada proporción entre los nuevos asentamientos y el equipo urbano.

  5. Las previsiones sobre inversión pública y privada.

3. Cada cuatro años el Ayuntamiento revisará las determinaciones del programa y, en su caso, ampliará en otros cuatro el límite temporal que abarquen sus previsiones, de acuerdo con los criterios y el contenido establecidos en los dos números anteriores. Si como consecuencia de esta revisión fuera preciso alterar la extensión del suelo urbanizable programado, se procederá a modificar o, en su caso, revisar las determinaciones del Plan general en los términos establecidos para la formación de los planes.

4. Se clasificará como suelo urbanizable no programado aquél que deba ser reservado, de acuerdo con el modelo de utilización del territorio adoptado por el Plan general, para su posible urbanización y que no sea necesario para la realización de las previsiones del programa.

Artículo 24.

Constituirán el suelo no urbanizable:

  1. Los que el Plan no incluya en alguno de los tipos de suelo a que se refieren los artículos anteriores.

  2. Los espacios que el Plan determine para otorgarles una especial protección, a los efectos de esta Ley, en razón de su excepcional valor agrícola, forestal o ganadero, de las posibilidades de explotación de sus recursos naturales, de sus valores paisajísticos, históricos o culturales o para la defensa de la fauna, la flora o el equilibrio ecológico.

Artículo 25.

1. Los elementos fundamentales de la estructura general y orgánica de la ordenación del territorio se establecerán por el Plan general teniendo en cuenta el modelo de desarrollo urbano adoptado, definiendo:

  1. La asignación a las diferentes zonas de los correspondientes usos globales cuya implantación se prevea, y la intensidad de los mismos.

  2. El sistema general de comunicaciones, tanto urbanas como interurbanas, estableciendo las reservas de suelo necesarias para el establecimiento de redes viarias y ferroviarias, áreas de acceso a las mismas, y todas aquellas otras instalaciones vinculadas a este sistema, como son estaciones de ferrocarril y autobuses, puertos, aeropuertos y otras instalaciones análogas.

  3. El sistema general de espacios libres constituido por:

    • Parques urbanos públicos, en proporción no inferior a cinco metros cuadrados de suelo por cada habitante, en relación al total de población prevista en el Plan. En estos parques solo se admitirán aquellos usos compatibles con su carácter que no supongan restricción del uso público.

    • Áreas públicas destinadas al ocio cultural o recreativo, como parques deportivos, zoológicos, ferias y otras instalaciones análogas.

  4. El sistema general de equipamiento comunitario, que comprenderá todos aquellos centros al servicio de toda la población destinados a usos:

    • Administrativos.

    • Comerciales.

    • Culturales y docentes, en situación y extensión adecuadas para que puedan cumplir las previsiones de su legislación especial.

    • Sanitarios, asistenciales, religiosos, cementerios y cualesquiera otros que se consideren necesarios para el mejor desarrollo de los intereses comunitarios.

  5. Aquellas instalaciones y obras cuya implantación pueda influir de forma sustancial en el desarrollo del territorio, como centros productores de energía, embalses, líneas de conducción y distribución y otras análogas.

2. Los Planes generales habrán de definir los sistemas relacionados en los párrafos anteriores con la precisión suficiente para poder permitir un adecuado desarrollo del planeamiento en Planes parciales o especiales.

3. Los equipamientos a que se refieren los apartados 1.c) y 1.d) se fijarán en función de las necesidades del conjunto de la población a la que han de servir, sin perjuicio de las dotaciones propias de los Planes parciales, debiendo quedar garantizada en el Plan general la obtención del sistema general de espacios libres y equipamiento comunitario, cualquiera que sean las características de las unidades de planeamiento que se propongan.

Artículo 26.

1. El Plan general señalará para todo el suelo comprendido en su ámbito los objetivos, directrices y estrategia de su desarrollo.

2. La definición de los sistemas generales determinantes de la estructura general del territorio se formulará sin perjuicio de la clasificación del suelo, y el proceso de su ejecución se acomodará a la estrategia establecida par el desarrollo del Plan.

3. Además de lo preceptuado en los números anteriores, se incorporaran para el suelo urbanizable, incluido en la programación a que se refiere el apartado c) del artículo 19 de este Reglamento, las previsiones de actuaciones públicas y privadas en orden a la realización de obras correspondientes a la estructura general y orgánica del territorio y la total urbanización de dicho suelo.

Artículo 27.

1. En los distintos tipos y categorías de suelo, el Plan establecerá los criterios y señalará los presupuestos de hecho con arreglo a los cuales puedan delimitarse, en su caso, zonas y conjuntos, para someterlos a la especial legislación protectora por razón de la materia.

2. Asimismo podrá completar esa legislación con las normas que el propio Plan estime necesarias para la protección del medio ambiente urbano o rural, conservación de la naturaleza y defensa del paisaje, elementos naturales conjuntos urbanos e histórico-artísticos, sin que tales normas puedan contradecir o modificar las de carácter especial señaladas en el número anterior.

3. Las aludidas medidas de protección y defensa podrán consistir en la prohibición de determinadas actividades a desarrollar en las zonas o conjuntos, en la imposición de obligaciones tendentes a evitar las degradaciones de cualquiera de los elementos del medio ambiente o de los conjuntos urbanos o histórico-artísticos.

Artículo 28.

El Plan general señalará el límite temporal al que se refiere el conjunto de sus previsiones, a partir del cual, y según el grado de realización de éstas, deba procederse a su revisión. Asimismo establecerá las circunstancias en cuya virtud habrá de llevarse a cabo su revisión anticipada, fijando los márgenes de tolerancia admisibles para las desviaciones entre la evolución real y las previsiones del planeamiento que justificaron la clasificación del suelo o el modelo de desarrollo urbano inicialmente adoptado.

SECCIÓN 3. DE LAS DETERMINACIONES EN SUELO URBANO

Artículo 29.

1. En suelo urbano, los Planes generales contendrán, además de las determinación de carácter general, las siguientes:

  1. De limitación de su perímetro o perímetros según que existan uno o varios núcleos urbanos en el ámbito territorial del Plan.

  2. Señalamiento de aquellas áreas en las que se prevean operaciones de reforma interior, que requieran la formulación de un Plan especial de este carácter, par dichas áreas el Plan general deberá fijar explícitamente los objetivos que la reforma se propone y, al menos, los usos e intensidades de los mismos que habrán resultar de la reforma prevista.

  3. Asignación de usos pormenorizados correspondientes a las diferentes zonas, definiendo de forma detallada la específica utilización de los terrenos incluidos en cada una de ellas.

  4. Delimitación de los espacios libres y zonas verdes destinados a parques y jardines públicos, así como de las zonas deportivas, de recreo y expansión también públicas. Dichas dotaciones están independientes de las establecidas en este tipo de suelo para la estructura general y orgánica del territorio que se refiere el artículo 25.1 c) de este Reglamento y se fijarán en proporción adecuada a las necesidades colectivas y a las características socio-económicas de la población y de acuerdo, en todo caso, con la legislación específica sobre materia.

    El Plan deberá puntualizar el carácter público o privado de la titularidad de cada una de las zonas deportivas, de recreo y expansión, diferenciándolas, en todo caso, de los espacios libres y zonas verdes destinadas a parques y jardines públicos.

  5. Emplazamiento reservado para templos, centros docentes, públicos o privados, asistenciales y sanitarios y demás servicios de interés público y social que formen parte del equipo urbano comunitario, en proporción adecuada a las necesidades colectivas y a las características socio-económicas de la población.

  6. Trazado y característica de la red viaria, con clasificación de la misma en función del tráfico previsto y señalamiento de alineaciones y rasantes referido a la totalidad o parte de ese suelo, precisando en todo caso la anchura de los viales o definiendo el criterio para su fijación.

  7. Previsión de aparcamientos públicos, justificando la elección de su localización en relación con la planificación adecuada del transporte público y demás condicionantes urbanísticos.

  8. Reglamentación detallada del uso pormenorizado, volumen y condiciones higiénico-sanitarias de los terrenos o construcciones, así como de las características estéticas de la ordenación de la edificación y de su entorno.

  9. Características y trazado de las galerías y redes de abastecimiento de agua, alcantarillado, energía eléctrica, y de aquellos otros servicios que pueda prever además el Plan.

  10. Evaluación económica de la implantación de los servicios y de la ejecución de las obras de urbanización.

2. El Plan general podrá formular para este tipo de suelo los programas que sean precisos para la ejecución de aquellas determinaciones que se requieran para completar el proceso de urbanización.

3. Al establecer la ordenación detallada del suelo urbano, los Planes generales podrán recoger la situación urbanística existente, bien para conservarla, bien para rectificarla directamente a través de las propias determinaciones del Plan general.

SECCIÓN 4. DE LAS DETERMINACIONES EN SUELO URBANIZABLE PROGRAMADO

Artículo 30.

En el suelo urbanizable programado, el Plan general de ordenación deberá contener, además de las determinaciones de carácter general, las siguientes:

  1. Desarrollo de los sistemas de la estructura general de la ordenación urbanística del territorio a que hace referencia el artículo 25 de este Reglamento, con la precisión suficiente para permitir la redacción de Planes parciales o especiales.

  2. Derogado por Real Decreto 304/1993, de 26 de febrero

  3. Asignación de usos globales a las diferentes zonas, fijando las intensidades correspondientes a dichos usos, esta asignación podrá efectuarse con carácter excluyente o alternativo siempre que en este último caso los usos que resulten definitivamente elegidos por los correspondientes Planes parciales sean compatibles entre sí y se asegure el equilibrio de los usos, de sus intensidades y del equipamiento de infraestructuras y servicios.

    Para calcular, determinar y aplicar la intensidad de uso de cada zona se tendrá en cuenta exclusivamente la superficie ocupada por la misma, sin incluir la de los terrenos que se destinen a sistemas generales, aun cuando sean colindantes.

    La asignación de intensidades correspondientes al uso residencial tendrá en cuenta lo establecido en el artículo 75 de la Ley del Suelo y en el 47 de este Reglamento.

  4. Emplazamiento de los centros de servicio y trazado de las redes fundamentales de abastecimiento de agua, alcantarillado, energía eléctrica, alumbrado público, telefonía y demás servicios que en su caso prevea el Plan, con la expresión de sus características técnicas fundamentales.

  5. División del territorio en sectores para el desarrollo de planes parciales.

Artículo 31.

Derogado por Real Decreto 304/1993, de 26 de febrero

Artículo 32.

La división del suelo urbanizable programado en sectores deberá establecerse en forma tal, que estos constituyan unidades geográficas y urbanísticas que permita un desarrollo adecuado en Planes parciales. Cada sector habrá de ser objeto de un Plan parcial cuya ejecución se realizará en uno o varios polígonos.

Los terrenos incluidos dentro de cada sector tendrán características urbanísticas homogéneas y su perímetro estará delimitado por situaciones de planeamiento existentes, por sistemas generales de comunicación, por espacios libres de Plan general o por elementos naturales, definidos de forma que garanticen una adecuada inserción del sector dentro de la estructura urbanística general del Plan.

En todo caso, cada sector tendrá las dimensiones necesarias para permitir la reserva de las dotaciones previstas en este Reglamento.

Artículo 33.

1. Cuando las circunstancias así lo exijan, podrá proponerse un único sector de planeamiento. El planeamiento detallado de los sistemas generales se realizará mediante planes especiales, salvo que sea aconsejable su inclusión en la ordenación de los sectores a desarrollar por planes parciales.

2. Los planes parciales o los especiales, en su caso, podrán precisar los detalles de trazado de las redes viarias y de servicios ajustándolas a las características físicas del terreno o a la estructura urbanística que se derive del grado de ejecución de sectores colindantes y de las reglamentaciones vigentes.

SECCIÓN 5. DE LAS DETERMINACIONES EN SUELO URBANIZABLE NO PROGRAMADO

Artículo 34.

En suelo urbanizable no programado, el Plan general, además de las determinación de carácter general, contendrá las siguientes:

  1. Delimitación de esta categoría de suelo, expresando el carácter excluyente, alternativo o compatible de los uso asignados en cada área.

  2. Señalamiento de los usos que sean incompatibles dentro de cada área con la estructura general de la ordenación urbanística y con el modelo territorial propuesto por el propio Plan, o que sean incompatibles con los usos asignados al suelo, comprendiendo:

    1. Características que debe reunir la delimitación de los terrenos, considerando la necesidad de una adecuada inserción de la actuación en la estructura urbana del Plan.

    2. Magnitudes máximas y mínimas que pueda alcanzar la actuación desde el punto de vista de extensión superficial y usos que puedan admitirse.

    3. Sistemas de dotaciones, servicios y equipamientos que deban establecerse en cada actuación.

    4. Requisitos que deben ser cumplidos para garantizar la conexión con la red viaria y de transporte prevista en el Plan general.

    5. Redes de servicios que deban establecerse y su relación con las existentes o propuestas en el Plan general. Al menos, deberán tener las mismas características establecidas para estos servicios en el suelo urbanizable programado.

  3. Definición, a efectos de lo dispuesto en el artículo 85 de la Ley del Suelo, del concepto de núcleo de población, con base en las características propias del municipio, estableciendo las condiciones objetivas que den lugar a su formación.

Artículo 35.

Los programas de actuación urbanística podrán abarcar, de acuerdo con las magnitudes mínimas a que se refiere el apartado c), 2., del artículo anterior, parte del territorio de una zona, una de ellas completa o varias zonas partes de ellas, siempre que, en todo caso, constituyan una unidad urbanística integrada, entendiendo por tal aquella que resuelva en sí misma la totalidad de los problemas urbanísticos inherentes a su implantación y funcionamiento orgánico, tal y como se definen el artículo 71.2 de este Reglamento.

SECCIÓN 6. DE LAS DETERMINACIONES EN SUELO NO URBANIZABLE

Artículo 36.

En el suelo no urbanizable, el Plan general establecerá las siguientes determinaciones:

  1. Delimitación de las áreas que deban ser objeto de especial protección, incluyendo, en su caso, la prohibición absoluta de construir y señalando las medidas a adoptar a efectos de la conservación, mejora y protección:

    • Del suelo, flora, fauna, paisaje, cursos y masas de agua y demás elementos naturales, incluyendo, en su caso, la prohibición absoluta de construir.

    • Del medio ambiente natural o de aquellos de sus elementos que hayan sufrido algún tipo de degradación.

    • De los yacimientos arqueológicos y de las construcciones o restos de ellas de carácter histórico-artístico, arquitectónico o que contengan algún elemento señalado de carácter cultural situados en este tipo de suelo.

    • De los que deban ser destinados a determinados cultivos o explotaciones agrícolas, ganaderas o forestales.

  2. Definición, a efectos de lo dispuesto en el artículo 86 de la Ley del Suelo, del concepto de núcleo de población, con base en las características propias del municipio, estableciendo las condiciones objetivas que den lugar a su formación.

  3. Características de edificios y construcciones que puedan levantarse de acuerdo con lo previsto en el artículo 86 de la Ley de suelo, en función de los usos a que se destinen. A tal efecto se establecerán:

    1. Medidas que impidan la posibilidad de formación de núcleos de población definidos por el propio Plan en función de las características del territorio objeto del planeamiento y las que garanticen en todo caso la condición aislada de la edificación, para lo cual deberán señalarse, como mínimo, las siguientes condiciones:

      • Parcela de terreno que haya de quedar afectada a la edificación, en cuanto a superficie y forma.

      • Retranqueos de la edificación respecto a los límites de la propiedad.

    2. Normativa a que deben sujetarse las construcciones para garantizar su adaptación al ambiente rural y al paisaje en que se sitúen y las medidas que deban adoptarse para preservar los valores naturales del terreno afectado por las construcciones.

SECCIÓN 7. DE LA DOCUMENTACIÓN DEL PLAN GENERAL

Artículo 37.

Las determinaciones del Plan general se desarrollarán en los siguientes documentos:

  1. Memoria y estudios complementarios.

  2. Planos de información y de ordenación urbanística del territorio.

  3. Normas urbanísticas.

  4. Programa de actuación.

  5. Estudio económico y financiero.

Artículo 38.

La memoria del Plan general establecerá las conclusiones de la información urbanística que condicionen la ordenación del territorio, analizará las distintas alternativas posibles y justificará el modelo elegido, las determinaciones de carácter general y las correspondientes a los distintos tipos y categorías de suelo. Se referirá a los siguientes extremos:

  1. Justificación de la conveniencia y oportunidad de su formación.

  2. Información urbanística, acompañada de los estudios complementarios necesarios, que deberán considerar todos los aspectos que puedan condicionar o determinar el uso del territorio, y en todo caso los siguientes:

    1. Planeamiento vigente con anterioridad.

    2. Resultado del trámite de participación pública en el proceso de elaboración del Plan.

    3. Características naturales del territorio como las geológicas, topográficas, climáticas y otras.

    4. Aprovechamiento de que sea susceptible el territorio, desde el punto de vista agrícola, forestal, ganadero, cinegético, minero y otros.

    5. Usos a que el terreno esté destinado, edificaciones e infraestructuras existentes en el mismo.

    6. La diferente aptitud de los terrenos para su utilización urbana.

    7. Señalamiento de los valores paisajísticos, ecológicos, urbanos e histórico-artísticos, existentes en el ámbito territorial del Plan.

    8. Análisis de la posible incidencia de la legislación específica del patrimonio histórico-artístico y de la de carácter protector en materia de espacios naturales, montes, costas, aeropuertos, cauces públicos, embalses y defensa nacional y cualquier otra del mismo carácter que sea de aplicación en el territorio objeto del Plan.

    9. Características de la población asentada sobre el territorio, sus condiciones económicas y sociales y las previsiones de su evolución.

    10. Obras programadas y política de inversiones públicas que pueden influir en el desarrollo urbano, en especial las previstas en el Plan nacional de ordenación, planificación económica y social y, en su caso, en el Plan director territorial coordinación, así como las de cualquier otro plan o proyecto de los órganos de la Administración del Estado, o de los entes locales, o institucionales, que tengan relación con el territorio objeto de planeamiento.

  3. Objetivos y criterios de la ordenación del territorio.

  4. Examen y análisis ponderado de las diferentes alternativas contempladas.

  5. Justificación del modelo de desarrollo elegido y descripción de la ordenación propuesta.

  6. Justificación razonada del sistema de ponderación empleado para la elección de los parámetros aplicables en la obtención del aprovechamiento medio.

  7. También se especificarán las circunstancias a que se hace referencia en el artículo 28 de este Reglamento en relación con la revisión del Plan.

Artículo 39.

1. Los planos de información del Plan general se redactarán a escala adecuada y reflejarán la situación del territorio a que se refieran en orden a sus características naturales y usos del suelo, con especial mención de los aprovechamientos agrícolas, forestales, ganaderos, cinegéticos, extractivos y otros; infraestructura y servicios existentes, con indicación de su estado, capacidad y grado de utilización; y expresión del suelo ocupado por la edificación. Asimismo habrán de formularse, a escala adecuada, los planes que se precisos para expresar pormenorizadamente el estado actual del suelo urbano en cuanto a su perímetro y a las características de las obras de urbanización y de las edificaciones existentes.

2. Los planos de ordenación del Plan general serán los siguientes:

  1. Para todo el territorio comprendido en su ámbito y a escala conveniente:

    • Plano de clasificación del suelo, con expresión de las superficies asignadas cada uno de los tipos y categorías del mismo.

    • Plano de estructura orgánica del territorio, con señalamiento de los sistemas generales.

    • Plano o planos de usos globales previstos para los distintos tipos y categorías de suelo.

  2. Para suelo urbano. Planos referidos a los extremos señalados en los apartados a), b), c), d), e), f), g), e i) del artículo 29 de este Reglamento, redactados mínima 1:2.000. En aquellas áreas en las que el Plan general no señale alineaciones y rasantes, la escala mínima podrá ser de 1:5.000.

  3. Para el suelo urbanizable programado:

  4. Para suelo no urbanizable: plano de situación a escala conveniente, con expresión, en su caso, de las áreas de especial protección.

Artículo 40.

1. Las normas urbanísticas del Plan general diferenciarán el tratamiento aplicable a los distintos tipos y categorías de suelo.

2. En el suelo las normas urbanísticas tendrán el carácter de ordenanzas de la edificación y uso del suelo y contendrán la reglamentación detallada del uso pormenorizado, volumen y condiciones higiénico-sanitarias de los terrenos y construcciones, así como las características estéticas de la ordenación, de la edificación y de su entorno.

3. En suelo urbanizable programado, las normas urbanísticas, además de regular, concordancia con las calificaciones de suelo establecidas en los planos de ordenación, el régimen general de cada uno de los distintos usos de suelo y la edificación, establecerán las características de los sistemas generales incluido en esta categoría de suelo y las exigencias mínimas, en lo referente a infraestructuras y servicios, a que se ha de ajustar el desarrollo de los planes parciales o, en su caso, los planes especiales.

4. En suelo urbanizable no programado, las normas urbanísticas establecerán el régimen de uso de suelo a que se refieren los apartados a) y b) del artículo 34 de este Reglamento; expresarán las características, magnitudes y dotaciones de las actuaciones a las que hace referencia el apartado c) de ese mismo artículo y definirán el concepto de núcleo de población a que alude el apartado d) del propio precepto.

5. En suelo no urbanizable, las normas urbanísticas reflejarán, en la medida que así se requiera, las determinaciones contenidas en el artículo 36 de este Reglamento.

Artículo 41.

El programa de actuación del Plan general establecerá:

  1. Los objetivos, directrices y estrategia de su desarrollo a largo plazo para todo el territorio comprendido en su ámbito.

  2. Las previsiones específicas concernientes a la realización de los sistemas generales.

  3. Las dos etapas cuatrieniales en que han de desarrollarse las determinaciones en el suelo urbanizable programado.

  4. Los plazos a que han de ajustarse las actuaciones previstas, en su caso, para completar la urbanización en suelo urbano o para realizar operaciones de reforma interior en este tipo de suelo.

Artículo 42.

El estudio económico y financiero del Plan general contendrá:

  1. La evaluación económica de la ejecución de las obras de urbanización correspondientes a la estructura general y orgánica del territorio definida en el artículo 19, 1.b) del presente Reglamento y a la implantación de los servicios, incluidos ambos en los programas cuatrienales correspondientes al suelo urbanizable programado.

  2. La misma evaluación referida a las actuaciones que, en su caso, se hayan programado para el suelo urbano.

  3. La determinación del carácter público o privado de las inversiones a realizar para la ejecución de las previsiones del Plan general, expresadas en los apartados anteriores, con suficiente especificación de las obras y servicios que se atribuyen al sector público y privado e indicación, en el primer caso, de los organismos o entidades públicas que asumen el importe de la inversión.

CAPÍTULO V.
DE LOS PLANES PARCIALES

SECCIÓN 1. DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 43.

1. Los Planes parciales de ordenación tienen por objeto:

  1. En el suelo clasificado como urbanizable programado, desarrollar el Plan general mediante la ordenación detallada y completa de una parte de su ámbito territorial.

  2. En el suelo clasificado como urbanizable no programado el desarrollo de los programas de actuación urbanística.

  3. El desarrollo de las normas complementarias y subsidiarias de planeamiento, en su caso.

2. Cuando desarrollen el Plan general de planes parciales, se reducirán para la ordenación de sectores completos definidos en aquél, de modo que cada Plan parcial tenga por objeto un sector determinado por el Plan general.

3. Los Planes parciales que desarrollen las determinaciones de los programas de actuación urbanística incluirán el territorio completo afecto a cada etapa de ejecución de dicho programa, o la totalidad del suelo incluido en el programa si se hubiere previsto una sola etapa.

4. El desarrollo de las normas complementarias y subsidiarias de planeamiento a través de planes parciales se referirá a terrenos incluidos en las áreas que aquellas declaren aptas para la urbanización, de acuerdo con lo establecido en e artículo 71.4 de la Ley del Suelo.

Artículo 44.

1. No podrán aprobarse Planes parciales sin que previa o simultáneamente, pero en expediente separado, se haya aprobado definitivamente el Plan general de ordenación o las normas complementarias y subsidiarias de planeamiento, que en cada caso desarrollen.

En el suelo urbanizable no programado será exigida, además de la existencia del Plan general, la previa o simultánea aprobación del programa de actuación urbanística.

2. Los planes parciales no podrán modificar en ningún caso las determinaciones del Plan general, de las normas complementarias y subsidiarias de planeamiento o del programa de actuación urbanística que desarrollen.

SECCIÓN 2. DE LAS DETERMINACIONES

Artículo 45.

1. Los Planes parciales contendrán las siguientes determinaciones:

  1. Delimitación del área de planeamiento, abarcando un sector definido en el Plan general o en los programas de actuación urbanística, o una o varias de las áreas definidas como aptas para la urbanización en normas complementarias y subsidiarias de planeamiento.

  2. Asignación de usos pormenorizados y delimitación de las zonas en que se divide el territorio planeado por razón de aquellos y, en su caso, la división en polígonos o unidades de actuación.

  3. Señalamiento de reservas de terreno para parques y jardines públicos, zonas deportivas públicas y de recreo y expansión, también públicas, en proporción adecuada a las necesidades colectivas. La superficie destinada a dichas reservas será, como mínimo, de 18 metros cuadrados por viviendas o por cada 100 metros cuadrados de edificación residencial, si no se hubiera fijado expresamente el número de viviendas que se pudieran construir. Esta reserva no podrá ser inferior al 10% de la total superficie ordenada, cualquiera que sea el uso a que se destinen los terrenos y la edificación, y habrá de establecerse con independencia de las superficies destinadas en el Plan general a espacios libres o zonas verdes para parques urbanos públicos.

  4. Fijación de reservas de terrenos para centros culturales y docentes públicos y privados en la proporción mínima de 10 metros cuadrados por vivienda o por cada 100 metros cuadrados de edificación residencial, si no se hubiere determinado expresamente el número de viviendas que se pudieran construir, agrupados según los módulos necesarios para formar unidades escolares completas.

  5. Emplazamientos reservados para templos, centros asistenciales y sanitarios y demás servicios de interés público y social.

  6. Trazado y características de la red de comunicaciones propias del sector y de su enlace con el sistema general de comunicaciones previsto en el plan general de ordenación, con señalamiento de alineaciones y rasantes de aparcamientos en la proporción mínima de una plaza por cada 100 metros cuadrados de edificación.

  7. Características y trazado de las galerías y redes de abastecimiento de agua, alcantarillado, energía eléctrica y de aquellos otros servicios que, en su caso, prevea el Plan.

  8. Evaluación económica de la implantación de los servicios y de la ejecución de las obras de urbanización.

  9. Plan de etapas para la ejecución de las obras de urbanización y, en su caso, la edificación.

2. Las dotaciones de los Planes parciales serán en todo caso independientes de las previstas en los Planes generales y tendrán, por lo tanto, carácter complementario de éstas.

Artículo 46.

Los Planes parciales que se refieran a urbanizaciones de iniciativa particular deberán contener, además de las determinaciones establecidas en el artículo anterior, las siguientes:

  1. Modo de ejecución de las obras de urbanización, señalando el sistema de actuación.

  2. Compromisos que se hubieren de contraer entre el urbanizador y el Ayuntamiento, y entre aquél y los futuros propietarios, en orden a:

    1. Plazos de ejecución de las obras de urbanización e implantación de los servicios, en su caso.

    2. Construcción, en su caso, de edificios destinados a dotaciones comunitarias la urbanización, no incluidas entre las obligaciones generales impuestas por la Ley.

    3. Conservación de la urbanización, expresando si correrá a cargo del Ayuntamiento, de los futuros propietarios de parcelas o de los promotores, con indicación en estos dos últimos supuestos del período de tiempo al que se extenderá la obligación de conservación.

  3. Garantías del exacto cumplimiento de dichos compromisos por importe del 6% del coste que resulta para la implantación de los servicios y ejecución de las obras de urbanización, según la evaluación económica del propio Plan parcial. Las garantías podrán prestarse en metálico, en valores públicos o mediante aval bancario.

  4. Medios económicos de toda índole con que cuente el promotor o promotores de la urbanización, indicando los recursos propios y las fuentes de financiación.

Artículo 47.

1. A efectos de la limitación de viviendas establecida en el artículo 75 de la Ley de Suelo, aquella se entenderá referida a las acciones definidas en suelo urbanizable programado de los Planes generales o de los programas de actuación urbanística, y a las áreas declaradas aptas para la urbanización en las normas subsidiarias de planeamiento.

2. En casos excepcionales, el Consejo de Ministros, previo dictamen de la Comisión Central de urbanismo, podrá autorizar densidades de hasta 100 viviendas por hectárea, cuando las circunstancias urbanísticas de la localidad lo exijan.

3. La limitación a que se alude en el apartado 1 de este mismo artículo se entenderá referida a la superficie comprendida en el ámbito de planeamiento, deducidas, en su caso, las áreas no residenciales ocupadas por los sistemas generales de la estructura general del territorio, pero no así las superficies destinadas a viales, parques, jardines y demás dotaciones propias de cada actuación.

Artículo 48.

1. La asignación de los usos pormenorizados se reflejará en la calificación concreta que el Plan parcial establezca para la totalidad de los terrenos incluidos en cada una de las zonas previstas en el mismo, debiendo corresponder cada zona un mismo uso de suelo.

2. Deberá expresarse en el Plan parcial el destino público o privado los terrenos que resulten edificables, de los que se destinen a dotaciones y de los correspondientes a espacios libres, así como de los usos de las edificaciones e instalaciones previstas en estos últimos.

3. Si el Plan parcial establece para su ejecución la división de su territorio en polígonos, habrá de expresarse con toda precisión la delimitación de los mismos, así como el sistema de actuación que a cada uno corresponda.

4. Las reservas de suelo que se prevean para dotaciones de Planes parciales se realizarán en proporción adecuada a las necesidades de la población prevista para el ámbito territorial incluido en aquéllos, y de acuerdo con los módulos que se especifican en el anexo de dotaciones del presente Reglamento. La superficie de estas reservas respetará en todo caso los mínimos establecidos en el artículo 13.2 de la Ley del Suelo, párrafos b), c) y e).

Artículo 49.

1. Las reservas de terreno de dominio y uso público que el Plan parcial debe establecer para jardines, zonas deportivas, de recreo y de expansión, se fijarán diferenciando cada uno de estos usos. Constituirán el sistema de espacios libres en este grado de planeamiento, que tendrá carácter complementario del sistema de espacios libres del Plan general con el que habrá de coordinarse.

2. En la composición de estas áreas se evitará el fraccionamiento que invalide su finalidad esencial, debiendo justificarse que constituye un sistema coherente.

3. En la fijación de los usos permitidos por el Plan parcial para los terrenos destinados a parques y jardines públicos no se podrán prever utilizaciones privativas o anormales que excluyan o limiten el uso público o permitan un uso no conforme a su destino de sistema de espacios libres.

Artículo 50.

1. La reserva de suelo que se prevea para centros de carácter docente en los Planes en que el uso así lo exija, deberán agruparse según los módulos necesarios para formar unidades escolares completas, de acuerdo con lo establecido en el anexo de este Reglamento.

2. Las distintas áreas escolares resultantes deberán distribuirse adecuadamente en el ámbito territorial del Plan parcial, a fin de conseguir que la distancia a recorrer por la población escolar sea lo más reducida posible, debiéndose garantizar el acceso a las mismas tanto desde la red viaria como desde la red peatonal.

Artículo 51.

La situación concreta de las áreas destinadas al equipamiento que hayan de reservarse para templos, centros asistenciales, sanitarios, parques deportivos y demás servicios de interés público y social, cuando el uso dominante lo exija, se establecerá estudiándola en relación con las redes viaria de peatones, a fin de garantizar su accesibilidad y obtener su integración en la estructura urbanística del Plan.

Artículo 52.

1. El Plan parcial determinará el trazado y características de la red de comunicaciones propias del sector y su conexión con el sistema general de comunicaciones previsto en el planeamiento que desarrolla.

A tal efecto, se determinarán las alineaciones de toda la red viaria, incluida la peatonal, definiéndose geométricamente su trazado en planta y las rasantes definitivas al menos en los puntos de cruce y en los cambios de dirección, si con estas determinaciones queda definida suficientemente la altimetría de la red de comunicaciones.

La definición del trazado y características de las redes viaria y peatonal se realizará suprimiendo las barreras urbanísticas que pudieran afectar a las personas impedidas y minusválidas, de acuerdo con la normativa vigente.

2. En el estudio de la red de comunicaciones se incluirá un análisis de circulaciones y, si procede, de la implantación de servicio público de transporte.

3. El Plan parcial señalará la reserva de terrenos correspondientes a aparcamientos en las proporciones que se fijan en el artículo 45 de este Reglamento, determinándose para los que se sitúen en superficie sus alineaciones y rasantes con arreglo a los criterios enunciados en el número anterior.

4. El Plan parcial establecerá asimismo las previsiones que procedan con relación a los aparcamientos de carácter privado.

Artículo 53.

1. El Plan parcial determinará los trazados de las redes y galerías de todos los servicios que en el se establezcan, desarrollando las previsiones del Plan general, programa de actuación urbanística o normas subsidiarias.

2. El Plan parcial especificará, como mínimo, el trazado de las siguientes redes de servicios:

  • Redes de abastecimiento de agua, riego e hidratantes contra incendios.

  • Red de alcantarillado.

  • Red de distribución de energía eléctrica.

  • Red de alumbrado público.

El Plan parcial establecerá asimismo, si procede, el trazado de las redes de canalización telefónica, conducción de gas y cualquier otra que se estime necesaria. La no procedencia deberá ser debidamente justificada.

3. Además del trazado se incluirá la descripción de sus principales características, diferenciándose claramente los elementos que hayan de realizarse en galería. Igualmente se fijarán las condiciones de cálculo a tener en cuenta en la redacción de los proyectos de urbanización.

4. En la red de abastecimiento de agua se indicarán las fuentes de la misma, el caudal disponible y, en su caso, el área de protección de aquellas.

5. La red de evacuación, para cuyo cálculo de capacidad habrá de tenerse en cuenta la composición y el caudal de las aguas residuales de toda especie y el de las pluviales, contendrá una especial referencia al vertido a la red general, capacidad de la misma y, si procediere, el sistema de depuración. En los casos de vertido a cauce público, río o mar, se precisará informe favorable del organismo competente.

6. La red de distribución de energía eléctrica señalará la fuente de la misma, la capacidad de los centros de transformación y las líneas que lo abastezcan, existentes o que se proyecten. En el caso de Planes parciales de uso predominantemente residencial, la red de distribución será subterránea y los centros de transformación quedarán integrados en la edificación o serán subterráneos. En el caso excepcional, debidamente justificado, de que estos tengan que realizarse en edificación exenta, las ordenanzas del Plan parcial deberán fijar las condiciones de volumen y estéticas exigibles.

7. Se determinará con exactitud la situación de los centros de servicio afectos a la infraestructura de las redes enunciadas en este artículo, habiendo de ser incluido su uso pormenorizado entre las determinaciones del artículo 45 de este Reglamento, con indicación de la naturaleza del dominio que corresponda.

Artículo 54.

1. El Plan parcial establecerá un Plan de etapas para la realización de las obras de urbanización, debiendo justificar su coherencia con las restantes determinaciones del Plan, en especial con el desarrollo en el tiempo de la edificación prevista y sus dotaciones y de los elementos que componen las distintas redes de servicios, así como, en su caso, con los sistemas de actuación elegidos.

En cada etapa habrá de preverse:

  1. Su duración, con referencia a la fecha de comienzo de los plazos que se establezcan.

  2. Las obras de urbanización correspondientes.

  3. La puesta en servicio de las reservas de suelo correspondientes a los equipamientos que deban establecerse a medida que se urbanice.

  4. La determinación de los niveles correspondientes a los servicios de abastecimiento de agua, evacuación y suministro de energía eléctrica para que puedan ser utilizados los terrenos que se urbanicen sucesivamente.

2. El Plan de etapas podrá prever, justificándola adecuadamente, una alteración de sus previsiones temporales y espaciales, siempre que se mantenga la coherencia del Plan, se cumplan las determinaciones que establezca y se garantice la ejecución y financiación del conjunto de sus previsiones.

3. En los supuestos en que sea necesario, el Plan parcial podrá contener una previsión de etapas de edificación, que se acomodará a la urbanización y a las dotaciones que se vayan obteniendo.

Artículo 55.

1. La evaluación económica de la implantación de los servicios y de la ejecución de las obras de urbanización expresará su coste aproximado, señalando las diferencias que pudieran existir en función del momento en que hayan de implantarse unos y ejecutarse los otros, según lo previsto en el Plan de etapas.

2. Las evaluaciones habrán de referirse, como mínimo, a las siguientes obras y servicios:

  • Explanación, pavimentación, señalización y jardinería.

  • Redes de abastecimiento de agua, riego e hidratantes contra incendios.

  • Red de alcantarillado.

  • Redes de distribución de energía eléctrica y alumbrado público.

  • Otras redes o canalizaciones de servicios que prevea el plan.

  • Establecimiento de servicios públicos de transporte y recogida de basuras, si procede.

  • Obras especiales como pasos a distinto nivel, desviación de redes de servicio existentes y otras.

  • Indemnizaciones procedentes por el derribo de construcciones, destrucción de plantaciones y otras obras e instalaciones que exija la ejecución del Plan.

Artículo 56.

1. El Plan parcial podrá establecer el sistema de actuación para la ejecución de sus previsiones, pudiendo ser el mismo para todo su ámbito territorial, o diferente para los distintos polígonos en que se divida.

2. La determinación del sistema de actuación deberá justificarse teniendo en cuenta:

  • Las necesidades de suelo y la urgencia de su urbanización.

  • Los medios económicos financieros con que cuenta la Administración.

  • La colaboración estimada de la iniciativa privada.

  • La estructura de la propiedad del suelo, y cualesquiera otras circunstancias que concurran en el sector o en cada polígono.

SECCIÓN 3. DE LA DOCUMENTACIÓN

Artículo 57.

Las determinaciones de los Planes parciales se desarrollarán en los siguientes documentos:

  1. Memoria justificativa de la ordenación y de sus determinaciones.

  2. Planos de información.

  3. Planos de proyecto.

  4. Ordenanzas reguladoras.

  5. Plan de etapas.

  6. Estudio económico financiero.

Artículo 58.

1. La memoria de los Planes parciales habrá de justificar la adecuación de la ordenación a las directrices del planeamiento de rango superior que desarrolle, demostrando su coherencia interna, la correlación entre la información y los objetivos del Plan con la ordenación propuesta, así como las posibilidades de llevar a la práctica sus previsiones dentro de las etapas establecidas para su ejecución .

2. La memoria de los Planes parciales se referirá a los siguientes extremos:

  1. Justificación de la procedencia de su formulación en relación con el programa del Plan general o del Plan de etapas del programa de actuación urbanística que desarrollen, o de su conveniencia y oportunidad si desarrollan las determinaciones contenidas en una norma subsidiaria de planeamiento.

  2. Información urbanística, incluyendo los estudios que sean necesarios, que deberá considerar todos los aspectos que puedan condicionar la estructura urbanística del territorio y en todo caso los siguientes:

    1. Características naturales del territorio, como geológicas, geotécnicas, topográficas y otras.

    2. Usos, edificaciones y infraestructuras existentes.

    3. Estudio de la estructura de la propiedad del suelo.

  3. Objetivos y criterios de la ordenación del territorio en función de las determinaciones del Plan general, de la información urbanística verificada y de los estudios complementarios realizados.

  4. Examen y análisis ponderado de las diferentes alternativas que pudieran plantearse por la extensión y entidad del Plan y justificación de la que resultase elegida. Habrá de acreditarse que la solución propuesta constituye una unidad funcional perfectamente conectada con las áreas colindantes mediante la adecuada relación con su estructura urbana.

3. Como anexo a la memoria se incluirá una síntesis de la misma, acompañada de cuadros de características sobre superficies, módulos, usos cuantificados, edificabilidades y volúmenes y demás aspectos relevantes.

Artículo 59.

La información urbanística de carácter gráfico reflejará la situación y calificación de los terrenos en el planeamiento de rango superior que desarrolla el Plan parcial, así como el estado de los mismos en cuanto a su morfología, construcciones, vegetación y usos existentes y estructura de la propiedad del suelo. En función de estos objetivos, se diferencian dos tipos de información gráfica:

  1. Información urbanística sobre la situación y calificación de los terrenos en el planeamiento de rango superior, expresada en los siguientes planos, que se redactarán a las escalas utilizadas en este:

    • De situación en relación con la estructura orgánica correspondiente del Plan general o normas subsidiarias que desarrolle el Plan parcial.

    • De ordenación establecida en el Plan general, programa de actuación urbanística o normas subsidiarias para el ámbito territorial incluido en el Plan parcial y su entorno.

  2. Información sobre el estado de los terrenos en los siguientes planos, redactados, como mínimo, a escala 1:2.000:

    • Topográfico, con curvas de nivel de metro en metro, que deberá ser acompañado por los planos hipsométrico y clinométrico cuando estos sean precisos para una mejor interpretación de aquél.

    • Catastral.

    • De edificaciones, usos, infraestructuras y vegetación existentes.

Artículo 60.

1. Los planos de proyecto se redactarán a escalas de 1:2.000 a 1:5000 y recogerán las determinaciones exigidas en los artículos 45 y 48 al 54 del presente Reglamento.

2. El Plan parcial contendrá, al menos, los siguientes planos de proyecto:

  • Zonificación, con asignación de usos pormenorizados, sistema de espacios libres y zonas verdes y especificación de la situación de todas las reservas de suelo para donaciones, en relación con las demás áreas del propio Plan parcial y en especial con la red viaria, incluida la de peatones.

  • Red viaria, definiendo de forma suficiente sus perfiles longitudinales y transversales, de acuerdo con las determinaciones del artículo 52 del presente Reglamento.

  • Esquema de las redes de abastecimiento de agua, riego e hidrantes contra incendios, alcantarillado, distribución de energía eléctrica, y alumbrado público.

  • Delimitación de polígonos de actuación, en su caso.

  • Plan de etapas.

3. El Plan parcial incluirá además todos aquellos planos que se consideren necesarios para su mejor definición.

4. Todos los planos de proyecto que contengan representación en planta se realizarán sobre el plano topográfico, y contendrán la delimitación del área de ordenación.

Artículo 61.

Las ordenanzas del Plan parcial reglamentaran el uso de los terrenos y de la edificación pública y privada y contemplaran, como mínimo, los siguientes apartados:

  1. Generalidades y terminología de conceptos.

  2. Régimen urbanístico del suelo, con referencia a:

    • Calificación del suelo, con expresión detallada de sus usos pormenorizados.

    • Estudios de detalle.

    • Parcelaciones.

    • Proyectos de urbanización.

  3. Normas de edificación, con referencia a:

    • Condiciones técnicas de las obras en relación con las vías públicas.

    • Condiciones comunes a todas las zonas en cuanto a edificación, volumen y uso, con expresión de los permitidos, prohibidos y obligados, señalando para estos últimos la proporción mínima exigida de higiene y estéticas, debiendo tenerse en cuenta la adaptación en lo básico al ambiente en que estuvieren situadas.

    • Normas particulares de cada zona.

Artículo 62.

1. El Plan de etapas del Plan parcial se redactará como documento separado del estudio económico financiero, y describirá detalladamente el reflejado en el correspondiente plano de la documentación gráfica.

2. Si el Plan parcial contiene la delimitación de polígonos, el Plan de etapas determinará el orden de prioridades para su ejecución y señalará el sistema o sistemas de actuación aplicable a cada polígono.

3. En la formulación del Plan de etapas se atenderá a que la previsión de creación y utilización de suelo urbanizado para la edificación vaya acompañada de la creación de las correspondientes dotaciones.

4. El Plan de etapas podrá establecer, si fuera aconsejable, dos o más alternativas en cuanto a la realización en el tiempo de las determinaciones del Plan parcial, expresando en tales supuestos las circunstancias que justifiquen la elección de una u otra alternativa.

Artículo 63.

1. El Plan parcial contendrá los documentos precisos para justificar el coste de las obras de urbanización y de implantación de los servicios de acuerdo con las determinaciones contenidas en el artículo 55 de este Reglamento.

2. Si los Planes parciales desarrollan un programa de actuación urbanística, el estudio económico financiero contendrá las específicas obligaciones que correspondan al adjudicatario del programa.

3. Cuando con ocasión de la ejecución de un Plan parcial hayan de realizarse obras que correspondan a los sistemas de la estructura orgánica del Plan general, el estudio económico financiero del Plan parcial habrá de expresar las puntualizaciones exigidas por el artículo 42.3 de este Reglamento, en orden al señalamiento de la entidad y organismo que asuma la financiación de dichas obras. A estos efectos, habrá de tenerse en cuenta que el coste de las obras de urbanización, de interés para el sector o área de actuación, enunciadas en el artículo 122 de la Ley del Suelo, será a cargo de los propietarios del sector o área de actuación.

4. Si para la ejecución del Plan parcial se hubiera elegido el sistema de expropiación, el estudio económico financiero contendrá, además, el cálculo estimativo del coste de la expropiación, puesto en relación con la etapa en que se haya de realizar.

Artículo 64.

Además de los documentos a los que se refieren los artículos 57 a 63 de este Reglamento, los Planes parciales que tengan por objeto urbanizaciones de iniciativa particular deberán contener un anexo a la memoria del Plan, con los siguientes datos:

  1. Justificación de la necesidad o conveniencia de la urbanización.

  2. Relación de propietarios afectados, con su nombre, apellidos y dirección.

  3. Determinaciones expresadas en el artículo 46 de este Reglamento.

CAPÍTULO VI.
DE LOS ESTUDIOS DE DETALLE

Artículo 65.

1. Los estudios de detalle podrán formularse con la exclusiva finalidad de:

  1. Establecer alineaciones y rasantes, completando las que ya estuvieren señaladas en el suelo urbano por el Plan general, normas complementarias y subsidiarias de planeamiento o proyecto de delimitación de suelo urbano, en las condiciones que estos documentos de ordenación fijen, y reajustar y adaptar las alineaciones y rasantes previstas en los instrumentos de ordenación citados, de acuerdo igualmente con las condiciones que al respecto fijen.

  2. Adaptar o reajustar alineaciones y rasantes señaladas en Planes parciales.

  3. Ordenar los volúmenes de acuerdo con las especificaciones del Plan general o de las normas complementarias y subsidiarias de planeamiento en suelo urbano, o con las propias de los Planes parciales en los demás casos, y completar, en su caso, la red de comunicaciones definida en los mismos con aquellas vías interiores que resulten necesarias para proporcionar acceso a los edificios cuya ordenación concreta se establezca en el propio estudio de detalle.

2. La posibilidad de establecer alineaciones y rasantes a través de estudios de detalle se limitará a las vías de la red de comunicaciones definida en el Plan o norma cuyas determinaciones sean desarrolladas por aquél.

3. En la adaptación o reajuste del señalamiento de alineaciones y rasantes del Plan general, normas complementarias y subsidiarias, Plan parcial o proyecto de delimitación, no se podrá reducir la anchura del espacio destinado a viales ni las superficies destinadas a espacios libres. En ningún caso la adaptación o reajuste del señalamiento de alineaciones podrá originar aumento de volumen al aplicar las ordenanzas al resultado de la adaptación o reajuste realizado.

4. La ordenación de volúmenes no podrá suponer aumento de ocupación del suelo ni de las alturas máximas y de los volúmenes edificables previstos en el Plan, ni incrementar la densidad de población establecida en el mismo, ni alterar el uso exclusivo o predominante asignado por aquél. Se respetarán en todo caso las demás determinaciones del Plan.

5. En ningún caso podrá producir perjuicio ni alterar las condiciones de ordenación de los predios colindantes.

6. Los estudios de detalle no podrán contener determinaciones propias de Plan general, normas complementarias y subsidiarias de planeamiento y Plan parcial que no estuvieran previamente establecidas en los mismos.

Artículo 66.

Los estudios de detalle contendrán los siguientes documentos:

  1. Memoria justificada de su conveniencia y de la procedencia de las soluciones adoptadas.

  2. Cuando se modifique la disposición de volúmenes se efectuará, además, un estudio comparativo de la edificabilidad resultante por aplicación de las determinaciones previstas en el Plan, y de las que se obtienen en el estudio de detalle, justificando el cumplimiento de lo establecido sobre este extremo en el número 3 del artículo anterior.

  3. Planos a escala adecuada y, como mínimo, 1:500 que expresen las determinaciones que se completan, adaptan o reajustan, con referencias precisas a la nueva ordenación y su relación con la anteriormente existente.

CAPÍTULO VII.
DE LOS PROYECTOS DE URBANIZACIÓN

Artículo 67.

1. Los proyectos de urbanización son proyectos de obras cuya finalidad es llevar a la práctica, en suelo urbano, las determinaciones correspondientes de los Planes generales y de las normas complementarias y subsidiarias del planeamiento, y, en suelo urbanizable, la realización material de las propias de los Planes parciales.

También podrán redactarse proyectos de urbanización para la ejecución de Planes especiales de reforma interior.

2. Los proyectos de urbanización constituirán, en todo caso, instrumentos para el desarrollo de todas las determinaciones que el Plan prevea en cuanto a obras de urbanización, tales como vialidad, abastecimiento de agua, alcantarillado, energía eléctrica, alumbrado público, jardinería y otras análogas.

3. Con independencia de los proyectos de urbanización, podrán redactarse y aprobarse, conforme a la normativa del ente interesado, proyectos de obras ordinarias que no tengan por objeto desarrollar integralmente el conjunto de determinaciones de un Plan de ordenación.

4. En ningún caso tanto los proyectos de urbanización como los de obras ordinarias podrán contener determinaciones sobre ordenación, régimen del suelo o de la edificación.

5. Los proyectos de urbanización deberán detallar y programar las obras con la precisión necesaria para que puedan ser ejecutadas por técnicos distintos del autor del proyecto.

Artículo 68.

1. Los proyectos de urbanización no podrán modificar las previsiones del Plan que desarrollen, sin perjuicio de que puedan efectuar las adaptaciones de detalle exigidas por las características del suelo y subsuelo en la ejecución material de las obras.

2. Cuando la adaptación de detalle suponga alteración de las determinaciones sobre ordenación o régimen del suelo o de la edificación de los predios afectados por el proyecto, deberá aprobarse previa o simultáneamente la correspondiente modificación del Plan.

Artículo 69.

1. Los proyectos de urbanización comprenderán los siguientes documentos:

  • Memoria descriptiva de las características de las obras.

  • Planos de información y de situación con relación en el conjunto urbano.

  • Planos de proyecto y de detalle.

  • Pliego de condiciones técnicas y de condiciones económico-administrativas de las obras y servicios.

  • Mediciones.

  • Cuadros de precios descompuestos.

  • Presupuesto.

2. No será necesaria la formulación del pliego de condiciones económico-administrativas cuando las obras de urbanización se ejecuten por el sistema de recompensación en terrenos de un solo propietario.

Artículo 70.

1. Las obras de urbanización a incluir en el proyecto de urbanización, que deberán ser desarrolladas en los documentos relacionados en el apartado 1 del artículo anterior, serán las siguientes:

  • Pavimentación de calzadas, aparcamientos, aceras, red peatonal y espacios libres.

  • Redes de distribución de agua potable, de riego y de hidrantes contra incendios.

  • Red de alcantarillado para evacuación de aguas pluviales y residuales.

  • Red de distribución de energía eléctrica.

  • Red de alumbrado público.

  • Jardinería en el sistema de espacios libres.

2. Se incluirán en el proyecto de urbanización los servicios urbanísticos a que hace referencia el artículo 53.2, cuando se hayan estimado necesarios en el Plan parcial.

3. Los proyectos de urbanización deberán resolver el enlace de los servicios urbanísticos con los generales de la ciudad y acreditar que tienen capacidad suficiente para atenderlos.

CAPÍTULO VIII.
DE LOS PROGRAMAS DE ACTUACIÓN URBANÍSTICA

SECCIÓN 1. DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 71.

1. La ordenación y urbanización de terrenos clasificados como suelo urbanizable no programado se efectuara, de conformidad con el Plan general municipal respectivo, mediante programas de actuación urbanística para la realización de unidades urbanísticas integradas.

2. Se considerarán unidades urbanísticas integradas aquellas actuaciones que tengan resueltas, en adecuada correspondencia con la estructura general y orgánica prevista en el Plan general, la dotación de servicios y equipamiento suficientes para garantizar la satisfacción de las demandas propias de la población o de las actividades que en el ámbito de la actuación hayan de ubicarse, y las obras de infraestructura necesarias para garantizar la inserción de las mismas en la ordenación general en el momento de su puesta en servicio.

SECCIÓN 2. DE LAS DETERMINACIONES

Artículo 72.

1. Los programas de actuación urbanística contendrán las siguientes determinaciones:

  1. Desarrollo de los sistemas de la estructura general de la ordenación urbanística del territorio.

  2. Señalamiento de usos y niveles de intensidad, con expresión del aprovechamiento medio en todo su ámbito.

  3. Trazado de las redes fundamentales de abastecimiento de agua, alcantarillado, teléfonos, energía eléctrica, comunicaciones y demás servicios que se prevean.

  4. División del territorio en sectores para el desarrollo en etapas.

2. El aprovechamiento medio se referirá exclusivamente al ámbito territorial comprendido en cada programa de actuación urbanística, con independencia del fijado para el suelo urbanizable programado y del que se establezca en otros programas. Si el programa comprendiese varios sectores de usos diferentes o de distinto nivel de intensidad dentro de un mismo uso, habrá de determinarse el aprovechamiento medio de cada sector y, en general, de todo el programa en la forma establecida en el artículo 31.

3. El desarrollo de los sistemas generales y el trazado de las redes fundamentales de los servicios habrán de incluir las necesarias conexiones con los sistemas y redes existentes o previstos en el resto del suelo.

4. El programa de actuación urbanística fijará las etapas en que hayan de ejecutarse sus previsiones, señalando los terrenos que hayan de urbanizarse mediante Planes parciales o, en su caso, mediante Planes especiales para la realización de las obras de infraestructura de los sistemas generales. Si el programa se formulase como consecuencia de concurso, habrá de recoger las especificaciones de este orden que figuren en las bases del mismo.

Artículo 73.

1. Los Planes parciales que desarrollen los programas de actuación urbanística contendrán las determinaciones señaladas en el artículo 45 del presente Reglamento.

2. Los proyectos de urbanización contendrán las determinaciones propias de estos instrumentos especificadas en el Capítulo VII del presente Reglamento.

3. En las promociones privadas se incluirán, además, los programas de edificación, de manera que coincidan con las etapas previstas en el programa de actuación urbanística y en los Planes parciales.

SECCIÓN 3. DE LA DOCUMENTACIÓN

Artículo 74.

1. Los programas de actuación urbanística contendrán los siguientes documentos:

  1. Memoria que refleje la información urbanística utilizada, y en la que habrán de exponerse las razones que hayan aconsejado la formulación del programa de actuación urbanística, la relación de las previsiones del programa con las del Plan general municipal y la justificación de las determinaciones que en aquél se contienen.

    La memoria se acompañará de los anexos necesarios que avalen sus aspectos esenciales y específicamente los que se refieran a las obligaciones a asumir por los adjudicatarios y a cuantas precisiones se deriven de la aplicación del artículo 146 y concordantes de la Ley del Suelo.

  2. Planos de información urbanística correspondientes a los terrenos objeto de actuación, redactados a escala que permita localizar con precisión el territorio dentro del Plan general, reflejando la situación del mismo en orden a sus características naturales y usos del suelo, con especial mención de los aprovechamientos agrícolas, forestales, ganaderos, cinegéticos, extractivos, y otros, así como la infraestructura y servicios existentes, con indicación de su estado, capacidad y grado de utilización. Asimismo recogerán, en su caso, el suelo ocupado por la edificación.

  3. Planos de ordenación, que estarán constituidos por:

    • Plano de situación en relación con el Plan general.

    • Planos a escala mínima 1:5.000, referidos a los extremos señalados en el artículo 72 del presente Reglamento.

    • Plano de relación de la ordenación propuesta con las previsiones del Plan general, señalando la conexión con los sistemas generales de éste, a escala adecuada.

  4. Normas urbanísticas para el desarrollo en planes parciales cuyo contenido se ajustara a lo señalado en el artículo 40.3 para el suelo urbanizable programado.

  5. Plan de etapas.

  6. Estudio económico-financiero que justifique la viabilidad del programa de actuación urbanística en función de los recursos de financiación del adjudicatario o del órgano urbanístico actuante.

    Este estudio económico-financiero contendrán, además:

    • La evaluación económica de la ejecución de las obras de urbanización correspondientes a la estructura general y Orgánica del territorio.

    • La determinación del carácter público o privado de las inversiones a realizar para la ejecución de las previsiones del programa de actuación urbanística, con suficiente especificación de las obras y servicios que se atribuyen al sector público y privado e indicación en el primer caso de los organismos o entidades públicas que asumen el importe de la inversión.

2. Cada uno de los documentos contenidos en el programa establecerá la referencia correspondiente al avance de planeamiento en el supuesto de que se haya adjudicado mediante el concurso previsto en los artículos 146 y siguientes de la Ley del Suelo.

Artículo 75.

Los avances de planeamiento previsto en el artículo 147.2 de la Ley del Suelo contendrán la documentación exigida por las bases del concurso y, como mínimo, la siguiente:

  1. Memoria justificativa y descriptiva de la ordenación que se proponga y de las etapas de su desarrollo.

  2. Planos de información urbanística correspondientes a los terrenos objeto del concurso, redactados a escala adecuada que permita localizar con precisión el territorio dentro del ámbito del Plan general, reflejando la situación del mismo en orden a sus características naturales, usos del suelo, infraestructuras, servicios y edificación existente.

  3. Plano de avance de ordenación, a escala adecuada, con expresión de los sistemas generales definidos en el artículo 19.1 b) y asignación de usos globales del suelo y de sus intensidades, a cuyo efecto se tendrá en cuenta lo establecido en el artículo 17 de este Reglamento.

CAPÍTULO IX.
DE LOS PLANES ESPECIALES

SECCIÓN 1. DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 76.

1. En desarrollo de las previsiones contenidas en los Planes directores territoriales de coordinación, y sin necesidad de previa aprobación de Plan general de ordenación, podrán formularse y aprobarse Planes especiales con las siguientes finalidades:

  1. Desarrollo de las infraestructuras básicas relativas a las comunicaciones terrestres, marítimas y aéreas, al abastecimiento de aguas, saneamiento y suministro de energía y otras análogas.

  2. Protección del paisaje, de las vías de comunicación, del suelo, del medio urbano, rural y natural, para su conservación y mejora en determinados lugares.

  3. Cualesquiera otras finalidades análogas.

2. En desarrollo de las previsiones contenidas en los Planes generales municipales de ordenación y de las normas complementarias y subsidiarias del planeamiento, podrán asimismo formularse Planes especiales, sin necesidad de previa aprobación del Plan parcial, con las siguientes finalidades:

  1. Desarrollo del sistema general de comunicación y sus zonas de protección, del sistema de espacios libres destinados a parques públicos y zonas verdes y del sistema de equipamiento comunitario para centros y servicios públicos y sociales a nivel de Plan general.

  2. Protección de los elementos a que se alude en el párrafo b) del apartado anterior.

  3. Reforma interior en suelo urbano.

  4. Ordenación de recintos y conjuntos arquitectónicos, históricos y artísticos.

  5. Saneamiento de poblaciones.

  6. Mejora de los medios urbano, rural y natural.

  7. Cualesquiera otras finalidades análogas.

3. En ausencia del Plan director territorial de coordinación o de Plan general, o cuando estos no contuviesen las previsiones detalladas oportunas, y en áreas que constituyan una unidad que así lo recomiende, podrán redactarse Planes especiales que permitan adoptar medidas de protección en su ámbito con las siguientes finalidades:

  1. Establecimiento y coordinación de las infraestructuras básicas relativas al sistema de comunicaciones, al equipamiento comunitario y centros públicos de notorio interés general, al abastecimiento de agua y saneamiento y a las instalaciones y redes necesarias para suministro de energía, siempre que estas determinaciones no exijan la previa definición de un modelo territorial.

  2. Protección, catalogación, conservación y mejora de los espacios naturales, del paisaje y del medio físico y rural y de sus vías de comunicación.

4. Los Planes especiales a que se refiere el número anterior contendrán una justificación de las bases que hubieran servido para el establecimiento de las infraestructuras o de las medidas de protección, expresarán los efectos que su implantación producirán en la organización integral del territorio, y definirán las limitaciones que en cuanto al uso del suelo afectado hayan de adoptarse.

5. Los Planes especiales mencionados en los dos números anteriores deberán incluir entre sus determinaciones, además de las medidas de protección propias de su objeto, aquellas otras que se consideren precisas de conformidad con los artículos 18 al 22 de la Ley del Suelo.

6. En ningún caso los planos especiales podrán sustituir a los Planes directores territoriales de coordinación, a los Planes generales municipales ni a las normas complementarias y subsidiarias del planeamiento, en su función de instrumentos de ordenación integral del territorio, por lo que no podrán clasificar suelo, sin perjuicio de las limitaciones de uso que puedan establecerse.

SECCIÓN 2. DE LAS DETERMINACIONES Y DOCUMENTOS

Artículo 77.

1. Los Planes especiales contendrán las determinaciones necesarias para el desarrollo del Plan director territorial de coordinación, del Plan general de ordenación o de las normas complementarias y subsidiarias.

En los supuestos del número 3 del artículo anterior, los Planes especiales deberán contener las determinaciones propias de su naturaleza y finalidad, debidamente justificadas y desarrolladas.

2. Las determinaciones a que se refiere el número anterior se concretarán en los documentos siguientes:

  1. Memoria descriptiva y justificativa de la conveniencia y oportunidad del Plan especial de que se trate.

  2. Estudios complementarios.

  3. Planos de información y de ordenación a escala adecuada.

  4. Ordenanzas cuando se trate de Planes especiales de reforma interior o de ordenación de recintos y conjuntos históricos y artísticos.

  5. Normas de protección cuando se trate de Planes especiales de esta naturaleza.

  6. Normas mínimas a las que hayan de ajustarse los proyectos técnicos cuando se trate de desarrollar obras de infraestructura y de saneamiento.

  7. Estudio económico-financiero.

3. El contenido de la documentación de los Planes especiales tendrá el grado de precisión adecuado a sus fines, y aquella será igual a la de los Planes parciales cuando sean de reforma interior, salvo que alguno de los documentos de este sea innecesario por no guardar relación con la reforma.

SECCIÓN 3. DE LAS PARTICULARIDADES DE LOS PLANES ESPECIALES DE PROTECCIÓN

Artículo 78.

1. Los Planes especiales de protección para la conservación y valoración del patrimonio histórico y artístico de la nación y bellezas naturales se referirán, entre otros, a los siguientes aspectos:

  1. Elementos naturales y urbanos cuyo conjunto contribuye a caracterizar el panorama.

  2. Plazas, calles y edificios de interés.

  3. Jardines de carácter histórico-artístico o botánico.

  4. Realce de construcciones significativas.

  5. Composición y detalle de los edificios situados en emplazamientos que deban ser objeto de medidas especiales de protección.

  6. Uso y destino de edificaciones antiguas y modernas.

2. Las normas urbanísticas que contengan los Planes especiales a que se refiere el número anterior habrán de tener en cuenta lo dispuesto en el artículo 73 de la Ley del Suelo, en cuanto a la adaptación de las construcciones al ambiente en que estuvieran situadas.

3. Con los fines, carácter, efectos y tramitación de los Planes especiales de este artículo, podrán dictarse normas especiales para la catalogación, conservación, restauración y mejora de los edificios o conjuntos urbanos y de los elementos o espacios naturales, con expresión de las limitaciones de usos o instalaciones incompatibles con su carácter.

4. En la tramitación de dichos planes y normas especiales se requerirá el informe de la Dirección General del Patrimonio Artístico, Archivos y Museos que se entenderá evacuado favorablemente transcurrido un mes desde que fuera requerido.

Artículo 79.

1. Los Planes especiales para la protección del paisaje y conservación de determinados lugares o perspectivas del territorio nacional se referirán, entre otros, a los siguientes aspectos:

  1. Bellezas naturales en su complejo panorámico o en perspectivas que convinieren al fomento del turismo.

  2. Predios rústicos de pintoresca situación, amenidad, singularidad topográfica, o recuerdo histórico.

  3. Edificios aislados que se distinguen por su emplazamiento o belleza arquitectónica y parques y jardines destacados por la hermosura, disposición artística, trascendencia histórica o importancia de las especies botánicas que en ellas existan.

  4. Perímetros edificados que formen un conjunto de valores tradicionales o estéticos.

2. Los Planes especiales a que se refiere el número anterior requerirán el informe preceptivo del órgano u organismo competente del Ministerio de Agricultura, a los efectos de determinar su adecuación a los regímenes de protección previstos en la Ley de Espacios Naturales Protegidos de 2 de mayo de 1975. Esta Ley fue derogada por la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de conservación de los espacios naturales y de la flora y fauna silvestre Dicho informe se entenderá evacuado favorablemente transcurrido un mes desde que fuera requerido.

Artículo 80.

1. Los Planes especiales para la protección en el orden urbanístico de las vías de comunicación, en relación con la restricción de destino y uso de los terrenos marginales, podrán contemplar los siguientes aspectos:

  1. División de los terrenos en zonas de utilización, edificación, vegetación y panorámicas.

  2. Prohibición o limitación de acuerdo con la Ley vigente del acceso directo a las fincas desde la carretera.

  3. Señalamiento de las distancias mínimas para la desembocadura de otras vías.

  4. Disposición del retranqueo de las edificaciones como previsión de futuras ampliaciones y del establecimiento de calzadas de servicio.

  5. Ordenación de los estacionamientos y de los lugares de aprovisionamiento y descanso.

  6. Mantenimiento y mejora de la estética de las vías y zonas adyacentes.

2. Sin perjuicio del cumplimiento de las limitaciones contenidas en las leyes especiales por razón de la materia, los Planes especiales de protección de las vías de comunicación a que se refiere el número anterior podrán concretar los aprovechamientos urbanísticos que se deduzcan de los Planes generales y, en su caso, de las normas complementarias y subsidiarias del planeamiento. Podrán asimismo desarrollar las limitaciones complementarias que en dichos Planes y normas puedan establecerse.

Artículo 81.

El planeamiento urbanístico especial para la protección de huertos, cultivos y espacios forestales deberá acomodarse a las normas que contengan los planes del Ministerio de Agricultura, sin perjuicio de las limitaciones que en cuanto al aprovechamiento urbanístico establezca el propio Plan especial, con objeto de proteger sus valores naturales e impedir su desaparición o alteración.

Artículo 82.

1. Los Planes especiales para la mejora del medio urbano o rural y de los suburbios de las ciudades podrán contener las siguientes determinaciones:

  1. Normas necesarias para mantener el estado de las edificaciones en sus aspectos de composición y conservación, a fin de salvaguardar, si procede, el ambiente existente.

  2. Normas necesarias para modificar, si procede, el aspecto exterior de las edificaciones, su carácter arquitectónico y su estado de conservación, a fin de mejorar las características ambientales.

  3. Prescripciones precisas para ordenar los espacios verdes previstos en el planeamiento o para mejorar la configuración de parques, jardines, arbolado y elementos vegetales existentes en los espacios libres.

  4. Prohibiciones de construcción o de usos perjudiciales cuando no se hubieren establecido en el Plan general o cuando éste no exista.

  5. Normas precisas para armonizar en altura y alineaciones las edificaciones existentes.

2. Estos Planes especiales no podrán alterar las normas que sobre volumen y uso del suelo establezcan los planes de jerarquía superior, y sólo podrán precisar sus determinaciones cuando sea necesario.

SECCIÓN 4. DE LAS PARTICULARIDADES DE LOS PLANES ESPECIALES DE REFORMA INTERIOR Y DE SANEAMIENTO

Artículo 83.

1. Los Planes especiales de reforma interior en suelo urbano podrán tener por objeto las siguientes finalidades:

  1. Llevar a cabo actuaciones aisladas que, conservando la estructura de la ordenación anterior, se encaminen a la descongestión del suelo urbano, creación de dotes urbanísticas y equipamiento comunitario, saneamiento de barrios insalubres, resolución de problemas de circulación o de estética y mejora del medio ambiente o de los servicios públicos u otros fines análogos.

  2. Con los fines señalados en el párrafo anterior podrán realizar asimismo operaciones integradas de reforma interior.

2. Si las operaciones de reforma a las que se refieren los apartados a) y b) de este artículo estuvieran previstas en el Plan general, habrán de ajustarse a sus determinaciones.

3. Cuando se trate de operaciones de reforma interior no previstas en el Plan general, el Plan especial no podrá modificar la estructura fundamental de aquél, lo que se acreditará con un estudio justificativo en el que se demostrará su necesidad o conveniencia, su coherencia con el Plan general y la incidencia sobre el mismo.

4. Los Planes especiales de reforma interior deberán contener un estudio completo de las consecuencias sociales y económicas de su ejecución, justificando la existencia de medios necesarios para llevarla a efecto y la adopción de las medidas precisas que garanticen la defensa de los intereses de la población afectada.

Artículo 84.

1. Los Planes especiales de reforma interior, a que se refiere el número 1 a) del artículo precedente, se elaborarán con el grado de precisión número 1 a) correspondiente a los Planes parciales en lo que se refiere a las actividades y determinaciones que constituyen sus fines; incorporarán las previsiones de obras a realizar; determinarán igualmente el sistema de actuación aplicable cuando la naturaleza de aquellas obras requieran su ejecución a través de alguno de los sistemas previstos en la Ley, delimitándose en tal caso la unidad de actuación.

2. Si el Plan especial se limitase a una actuación aislada que no exigiese la delimitación de una unidad de actuación, se preverá, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 134.2 de la Ley del Suelo, la expropiación forzosa de los terrenos que sean necesarios.

3. Los criterios contenidos en el presente artículo serán de aplicación a los Planes especiales de saneamiento a que se refiere el artículo 24 de la Ley del Suelo.

Artículo 85.

1. Los Planes especiales de reforma interior, a que se refiere el número 1 del artículo 83 de este Reglamento, contendrán aquellas determinaciones y documentos de los Planes parciales que sean adecuados a los fines que persigan, a las características de las operaciones previstas y a los usos que se asignen al suelo y, como mínimo, los previstos en el artículo 45 de este Reglamento, salvo que alguno de ellos fuera innecesario por no guardar relación con la reforma también expresarán el resultado del trámite de participación pública en el proceso de elaboración del Plan.

2. Además, dichos Planes especiales delimitarán los polígonos o unidades de actuación correspondientes, pudiendo determinar el sistema o sistemas de actuación aplicables a cada uno de ellos.

SECCIÓN 5. DE LOS CATÁLOGOS

Artículo 86.

1. Los catálogos son documentos complementarios de las determinaciones de los Planes especiales en los que se contendrán relaciones de los monumentos, jardines, parques naturales o paisajes que, por sus singulares valores o características, hayan de ser objeto de una especial protección.

2. Sin perjuicio de las medidas de protección que los Planes generales o normas subsidiarias establezcan, se podrán incluir en catálogos relaciones de bienes concretos que, situados en cualquier tipo de suelo, deban ser objeto de conservación o mejora.

3. La aprobación de catálogos complementarios de las determinaciones de Planes especiales o, en su caso, de los Planes generales o normas subsidiarias se efectuara simultáneamente con la de éstos.

Artículo 87.

1. En cada Comisión Provincial de Urbanismo se llevará un registro público de carácter administrativo en el que se inscribirán todos los bienes incluidos en los catálogos de los planes vigentes en la provincia. La inscripción se efectuará de oficio una vez aprobados definitivamente los distintos Planes.

2. Las Comisiones anotarán con carácter preventivo los bienes catalogables que sean objeto de protección por los Planes en tramitación, desde el momento de la aprobación inicial de éstos, y aquellos otros que sean objeto de las declaraciones reguladas por la legislación del patrimonio histórico-artístico y de espacios naturales protegidos, desde la incoación de los respectivos expedientes.

3. Asimismo, las Comisiones provinciales pueden anotar preventivamente, previo informe favorable de los servicios pertinentes de los Ministerios de Agricultura o de Cultura competentes por razón de la materia, aquellos bienes catalogables que, no estando declarados o protegidos, se encuentren en alguno de los supuestos contemplados en los artículos 18, 19 y 21 a 23 de la Ley del Suelo. Estas anotaciones se promoverán de oficio por las propias Comisiones provinciales de urbanismo, o a propuesta de las Corporaciones Locales o entidades públicas o privadas interesadas, o de particulares. La anotación caducará transcurrido un año sin que se hubiese incoado el procedimiento para formación de un Plan especial, en el que se recojan las oportunas medidas de protección, o para modificar, con ese mismo objeto, el planeamiento existente.


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